¡¿Por qué siempre vemos lo negativo de la vida?!~
Hola mundo.
Hoy tuve un día diferente…
Primero, terminé de leer el diario de Aya Kitou - dónde se basan para hacer el drama “1 Litro de lágrimas”-. Admito que lloré algo, me iba imaginando las escenas mientras ellas iba contando cada suceso, también intenté ponerme en el papel de ella y aunque es imposible hacerlo al 100% sientes que duele, duele saber que estás empeorando, que ya no podrás hacer lo que hacías antes y tal vez lo que quisieras hacer algún día. Sentirte como una carga para tus seres queridos, sentir un peso llamado discapacidad el cual te seguirá el resto de tu vida la cual no sabes en que momento acabará, pero si sabes que no te va quedando mucho tiempo de ella.
Con este libro – y con el drama – me di cuenta de que uno en la vida realmente se preocupa por estupideces, que mientras lloras porque no pudiste ir al concierto de tu cantante favorito, hay otras personas intentando no llorar aun sabiendo nunca podrán ir a un concierto por el maldito hecho de estar postrado en su cama. Que mientras algunos quieren acabar con su vida porque están endeudados hasta la cabeza, otros luchan por vivir con una horrible enfermedad y no les importa seguir endeudándose con las cuentas del hospital. Que el humano es una máquina, que con la misma rapidez con la que crecemos también podemos ir deteriorándonos. Que debemos disfrutar mientras podamos aun si tenemos otros problemas, todo tiene solución en este mundo sólo que muchas veces se demora en llegar y, aunque muchas personas no han tenido una cura para sus enfermedades y han muerto no significa que nunca la tenga, sino que simplemente no ha llegado todavía. Suena horrible e injusto, lo sé, pero la vida tiene muchas cosas a las cuales las personas clasifican como buenas o malas. Yo me refiero a ellas como prueba y recompensa. Las cosas son porque debían ser, cada cosa “mala” que te sucede es una prueba y cada cosa “buena” es una recompensa… puede que la prueba sea más larga y, que inclusive dure toda una vida, pero si te pones a pensar en las recompensas algunas son cortas –o muy cortas- pero entonces son más.
Hoy tuve un día diferente…
Primero, terminé de leer el diario de Aya Kitou - dónde se basan para hacer el drama “1 Litro de lágrimas”-. Admito que lloré algo, me iba imaginando las escenas mientras ellas iba contando cada suceso, también intenté ponerme en el papel de ella y aunque es imposible hacerlo al 100% sientes que duele, duele saber que estás empeorando, que ya no podrás hacer lo que hacías antes y tal vez lo que quisieras hacer algún día. Sentirte como una carga para tus seres queridos, sentir un peso llamado discapacidad el cual te seguirá el resto de tu vida la cual no sabes en que momento acabará, pero si sabes que no te va quedando mucho tiempo de ella.
Con este libro – y con el drama – me di cuenta de que uno en la vida realmente se preocupa por estupideces, que mientras lloras porque no pudiste ir al concierto de tu cantante favorito, hay otras personas intentando no llorar aun sabiendo nunca podrán ir a un concierto por el maldito hecho de estar postrado en su cama. Que mientras algunos quieren acabar con su vida porque están endeudados hasta la cabeza, otros luchan por vivir con una horrible enfermedad y no les importa seguir endeudándose con las cuentas del hospital. Que el humano es una máquina, que con la misma rapidez con la que crecemos también podemos ir deteriorándonos. Que debemos disfrutar mientras podamos aun si tenemos otros problemas, todo tiene solución en este mundo sólo que muchas veces se demora en llegar y, aunque muchas personas no han tenido una cura para sus enfermedades y han muerto no significa que nunca la tenga, sino que simplemente no ha llegado todavía. Suena horrible e injusto, lo sé, pero la vida tiene muchas cosas a las cuales las personas clasifican como buenas o malas. Yo me refiero a ellas como prueba y recompensa. Las cosas son porque debían ser, cada cosa “mala” que te sucede es una prueba y cada cosa “buena” es una recompensa… puede que la prueba sea más larga y, que inclusive dure toda una vida, pero si te pones a pensar en las recompensas algunas son cortas –o muy cortas- pero entonces son más.
Supongo que estoy en la etapa donde me pongo a pensar para
que estamos aquí, cual es nuestro deber aquí, en esta vida, en este mundo. ¿Qué
es lo que nos debería preocupar realmente? Si lo analizamos… estamos vivos y
eso es lo más importante, así que creo que debemos preocuparnos en disfrutar
con nosotros mismo y con el resto de las personas –Mi lema es “Si haces cosas
buenas se te devuelven las cosas buenas”- si te preocupas tanto por cosas
triviales resuélvelas rápido y descansa, disfruta, vive la vida a concho, hay
tantas cosas las cuales debemos agradecer, pero nunca nos damos cuenta hasta
que ya no lo tenemos o hasta que maduramos, como el hecho de tener una familia,
amigos, un lugar donde vivir, algo con que comer, algo con que abrigarte,
trabajo –aunque no sea completamente estable- , una mascota, dinero para
comprar lo que desees – aunque tengas que juntar para ello-, libertad mental,
que puedas hablar, que puedas ver, que puedas escuchar, correr, saltar, gritar,
bailar, jugar, etc… tal vez no tengas todo, puede que incluso sólo tengas una
cosa de las que nombré, pero tienes lo más importante, tienes algo en común con
el resto de los que leen esto, de mí y de las personas que están con un corazón
latente – de lo cual debemos estar en especial agradecidos- y es que estamos vivos.
Muchas veces leo comentarios como “odio a mi familia”, “no tengo amigos”, “odio a las personas”, “me odio a mí mismo”, etc. Pero ahora piensen, ¿por qué aquello? ¿Hiciste algo para que cambiara? ¿No funciona? ¿Te quieres matar por ello? Entonces vive, si odias a tu familia entonces vete de casa, enamórate y crea una nueva familia a la cual trates como siempre quisiste que te trataran al fin y al cabo esa será tu nueva familia. Si no tienes amigos busca, no seas tímido, nadie sabe cómo, pero siempre aparece alguien con el cual compartes algún gusto, puede que sean buenos amigos, también puede presentarte más amigos con los mismos gustos y da igual si son 1, 2 o 7, lo que importa no es la cantidad si no la calidad. Si odias a las personas, piensa bien las razones y piensa que no todos son iguales, por ejemplo, si las odias por mentirosas es difícil que exista en este mundo alguien que nunca haya dicho una –por muy pequeña que sea- pero las dice en lejanas ocasiones y sólo si es realmente necesario. Si te odias a ti mismo entonces olvídate de decir que amas a alguien ¿cómo sabes cómo se siente amar si no te amas a ti mismo? Además ¿por qué te odias? ¿Tienes una nariz grande? ¿No tienes el estómago plano? ¿No te gusta tu personalidad? Te diré… puedes operarte la nariz u otra parte, lo mismo con el estómago, cambia tu personalidad aunque te tome mucho tiempo, pero por lo menos tienes tus extremidades bien puestas y puedes hacer muchas cosas que otros no pueden, si eres inválido debes tener algo lo cual puedas hacer bien – el cuerpo es tan increíble que si te quita una parte, te duplica o agrega otra en remplazo- si estás sin poder hacer nada piensa en que al contrario de muchas personas – aunque sea raro- sabes y puedes leer.
A lo que quiero llegar es ¡¿Por qué siempre vemos lo negativo de la vida?! ¿Por qué solo pensamos y recordamos las cosas malas que nos sucedieron en el día, en la semana o en lo que llevamos de vida y nunca en las cosas buenas? Podemos habernos sacado una buena nota en el colegio o universidad y nuestra madre podría habernos hecho la cena – suena un día común- pero si ese día se nos pasó la micro y discutimos con alguien ¿De qué nos acordamos al término del día? De los últimos dos, pero la prueba pasó así no más y ¿tomamos en consideración siquiera que nuestra madre nos hiso la cena? -Algunos dirán “es su obligación como madre” pues te diré que no tiene por qué ser su obligación, es tu madre no tu nana.- ¿Ven ahora a lo que me refiero?
Muchas veces leo comentarios como “odio a mi familia”, “no tengo amigos”, “odio a las personas”, “me odio a mí mismo”, etc. Pero ahora piensen, ¿por qué aquello? ¿Hiciste algo para que cambiara? ¿No funciona? ¿Te quieres matar por ello? Entonces vive, si odias a tu familia entonces vete de casa, enamórate y crea una nueva familia a la cual trates como siempre quisiste que te trataran al fin y al cabo esa será tu nueva familia. Si no tienes amigos busca, no seas tímido, nadie sabe cómo, pero siempre aparece alguien con el cual compartes algún gusto, puede que sean buenos amigos, también puede presentarte más amigos con los mismos gustos y da igual si son 1, 2 o 7, lo que importa no es la cantidad si no la calidad. Si odias a las personas, piensa bien las razones y piensa que no todos son iguales, por ejemplo, si las odias por mentirosas es difícil que exista en este mundo alguien que nunca haya dicho una –por muy pequeña que sea- pero las dice en lejanas ocasiones y sólo si es realmente necesario. Si te odias a ti mismo entonces olvídate de decir que amas a alguien ¿cómo sabes cómo se siente amar si no te amas a ti mismo? Además ¿por qué te odias? ¿Tienes una nariz grande? ¿No tienes el estómago plano? ¿No te gusta tu personalidad? Te diré… puedes operarte la nariz u otra parte, lo mismo con el estómago, cambia tu personalidad aunque te tome mucho tiempo, pero por lo menos tienes tus extremidades bien puestas y puedes hacer muchas cosas que otros no pueden, si eres inválido debes tener algo lo cual puedas hacer bien – el cuerpo es tan increíble que si te quita una parte, te duplica o agrega otra en remplazo- si estás sin poder hacer nada piensa en que al contrario de muchas personas – aunque sea raro- sabes y puedes leer.
A lo que quiero llegar es ¡¿Por qué siempre vemos lo negativo de la vida?! ¿Por qué solo pensamos y recordamos las cosas malas que nos sucedieron en el día, en la semana o en lo que llevamos de vida y nunca en las cosas buenas? Podemos habernos sacado una buena nota en el colegio o universidad y nuestra madre podría habernos hecho la cena – suena un día común- pero si ese día se nos pasó la micro y discutimos con alguien ¿De qué nos acordamos al término del día? De los últimos dos, pero la prueba pasó así no más y ¿tomamos en consideración siquiera que nuestra madre nos hiso la cena? -Algunos dirán “es su obligación como madre” pues te diré que no tiene por qué ser su obligación, es tu madre no tu nana.- ¿Ven ahora a lo que me refiero?
Bueno, eso es todo.

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